El Gnieźnieński Bieg Niepodległości es la mejor excusa para machacarte en un circuito rápido y 100% asfalto. Tienen el clásico 10K, que va como un tiro y con un rollo muy patriótico. Gniezno, la primera capital de Polonia, no se queda solo en la carrera: después de cruzar la meta, puedes pasear por la ciudad, subir al Lech Hill y flipar con la Catedral de Gniezno y sus famosas Puertas de Gniezno. Si te sobra tiempo, busca los reyes y conejos escondidos por la Ruta Real, un planazo para todos los públicos. Y si quieres desconectar, el lago Jelonek está a dos pasos del centro, ideal para estirar las piernas o tomarte algo.
Para comer, no te pierdes los "pyrs con gzik", un clásico de la zona hecho con patatas y requesón cremoso. Desde Gniezno tienes Poznań o Bydgoszcz a menos de una hora en coche, así que si quieres alargar el finde, tienes donde elegir. ¡Y ojo con los horarios, que el ambiente es de campeonato!