Sobre esta carrera
Rondjes van Pijn es un evento anual en Pijnacker donde el reloj no perdona: cada media hora sale un grupo nuevo de 4,2 km. No se trata de machacarte a tope, sino de aguantar el ritmo para no quedarte tirado. Si haces la vuelta en 25 minutos, te dan cinco minutos de respiro hasta la siguiente salida; si vas más rápido, ganas más tiempo para comer, beber, ir al baño, cambiarte o simplemente sentarte un rato.
La misma vuelta se hace distinta según la hora que sea. La luz cambia, te cruzas con gente nueva y hasta los detalles del camino —desde ovejas hasta bichos— varían según la vuelta que te toque. Lo organiza IJsvereniging Pijnacker y vale tanto para novatos como para curtidos. El nombre lo dice todo: en algún momento duele, y ahí la carrera se reduce a una decisión: parar o seguir con otra vuelta.
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